Experiencia inmersiva, sonora y visual; un momento de escucha espacializada en cuadrafonía. Se trata de un dispositivo escenográfico concebido para dar a escuchar una composición en torno a un paisaje sonoro sobre los ecosistemas de los humedales.
Esta composición se realizó a partir de sonidos grabados en los estanques de «Chareneuve» y «Le Grenouiller», situados en una reserva natural de la región del «Limousin» en Francia. Reúne, por un lado, grabaciones de campo de los sonidos que se propagan por el aire y el agua y, por otro, grabaciones de los instrumentos diseñados para funcionar en estos espacios, cuyo objetivo es captar los sonidos del agua y del viento.
Me interesa el sentido del oído y reflexiono sobre la manera en que la escucha y el sonido permiten desarrollar un imaginario e ir más allá de la imagen. Aquí, el objetivo es amplificar, gracias al micrófono, esos sonidos ínfimos, imperceptibles y que no podemos escuchar con nuestros propios oídos.
Parlantes de madera de cerezo, realizados para desarrollar un sistema de difusión sonora específico para esta composición.